Los inversores han considerado durante mucho tiempo al oro como un refugio seguro que puede ayudar a diversificar sus carteras y capear las turbulencias en la economía y los mercados. Una de las formas de moneda más antiguas del mundo, el metal precioso ha actuado históricamente como una cobertura contra la inflación al aumentar su valor cuando el poder adquisitivo del dólar estadounidense disminuye. ¿Ha llegado el momento de Invertir en Oro? Lo vemos.
Invertir en Oro como cobertura de Cartera
El oro es un activo descorrelacionado con las acciones de EE. UU., lo que significa que su valor no suele seguir los mismos altibajos, esto podría hacerlo útil para los inversores en tiempos de tensión económica. De hecho, en seis de las ocho recesiones estadounidenses desde 1973, el oro superó al índice S&P 500. El siguiente gráfico muestra visualmente este hecho:

Descorrelación entre el Oro y el SP500
Con el precio del oro cerca de su máximo histórico, hay tres razones que podrían hacerlo una buena inversión o, al menos, agregar un porcentaje en cartera que nos sirva de cobertura:
Un dólar estadounidense más débil es generalmente bueno para el precio del oro
Históricamente, el oro y el dólar estadounidense han mostrado una relación inversa entre sí: cuando el valor del dólar disminuye en relación con otras monedas (Dollar Index), el precio del oro tiende a aumentar y viceversa. Existe un gran potencial para un dólar más débil en la segunda mitad de 2023, lo que podría impulsar la demanda y los precios más altos del oro. De hecho, en los últimos 40 años, el oro ha generado los mejores rendimientos a seis meses cuando el dólar ha caído desde niveles elevados. De nuevo un gráfico que nos haga visible este hecho.

No es despreciable las palabras que la propia Janet Yelen dijo sobre el dólar, en la que ella misma ha advertido sobre la posible perdida de poder del Dólar ante las relaciones establecidas entre Rusia, China y Brasil así como otros países además del avance de las Criptomonedas.
El descenso en los tipos de interés también beneficiaría el precio del Oro
El oro se considera un activo de “larga duración”, lo que significa que puede ser especialmente sensible a los cambios en las tasas de interés. Por ejemplo, durante los últimos 25 años, el precio del oro ha subido alrededor de un 10% por cada punto porcentual de disminución en la tasa de interés ajustada por inflación, o “real”, del bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años de referencia.
Algo digno de mención ya que la Reserva Federal, después de aumentar rápidamente las tasas para controlar la inflación, podrían empezar a recortarlas (sobre todo si el mercado laboral pierde fuerza), lo que podría hacer subir el precio del oro.
Los bancos centrales están comprando oro a un ritmo acelerado
En 2022, los bancos centrales compraron oro al ritmo más rápido desde 1967, con unas 1.136 toneladas.
Este año, las compras de los bancos centrales alcanzaron las 228 toneladas en el primer trimestre, rompiendo el récord del primer trimestre establecido anteriormente en 2013, y hay pocos indicios de que el ritmo vaya a caer.

Estás son las principales razonas para pensar en ello:
- El oro puede ser una forma de protegerse de la inflación, la cual en algunos países aún no está controlada, además en USA y Europa aún no existen certezas de ello.
- Algunos países buscan diversificarse más allá de las principales monedas como el dólar estadounidense, el euro, el yen japonés y la libra esterlina.
- Los bancos centrales de los países emergentes siguen estando subordinados al oro en relación con sus pares de mercados desarrollados.




